El objetivo general del primer Plan Tecnológico de Navarra (2000-2003) quedó formulado de la manera siguiente:
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 | Mejorar la competitividad de las empresas navarras y fomentar el empleo a través del incremento cuantitativo y cualitativo de la actividad tecnológica |  |
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Para lograr este objetivo se establecieron cuatro "áreas estratégicas" de actuación que comprendían, a su vez, un conjunto de "líneas de actuación prioritaria". Las áreas estratégicas eran: Fomento de la actividad tecnológica de las empresas. Formulación de políticas sectoriales y temáticas. Cualificación de los recursos humanos. Potenciación de la oferta tecnológica.
Era un plan de choque que trataba, por una parte, de generalizar la actividad de I+D+I en el mayor número de empresas posible y, por otra, de desarrollar y potenciar una infraestructura tecnológica capaz de prestar servicios en un buen número de sectores y materias. Es decir, se trataba de poner las bases necesarias para poder plantear, en sucesivos planes, unos objetivos más ambiciosos, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo. Con la perspectiva que nos dan los resultados de los tres primeros años del plan, y las opiniones vertidas por sus protagonistas tras este periodo de aplicación del mismo, podemos afirmar que los objetivos marcados en 1999 se están cumpliendo o están en vías de ejecución, lo que nos permite seguir avanzando en el objetivo básico de lograr una Navarra cada vez más próspera y consolidada.
El gráfico pretende reflejar la incidencia que ha tenido el primer Plan Tecnológico de Navarra y el impacto que persigue este 2º Plan Tecnológico. Los tres años transcurridos del primer Plan Tecnológico han supuesto un paso adelante significativo en cuanto a estimulación de una cultura empresarial de innovación, sensibilizando a empresas sin experiencia previa y logrando un importante salto cuantitativo en cuanto a actuaciones de I+D+I esporádicas en el tejido empresarial navarro, realizadas en la mayoría de los casos en solitario sin aprovechar las complementariedades y recursos tecnológicos externos a su disposición. El 2º Plan Tecnológico de Navarra debe consolidar la actividad esporádica en I+D de las empresas, propiciando que estas asuman una planificación y actividad estable en I+D+I, que será más eficaz cuanto mayor sea su cooperación con agentes tecnológicos especializados.
La progresiva asimilación de una cultura empresarial de cooperación en proyectos de I+D+I, basada en la transmisión eficaz de conocimiento desde agentes tecnológicos, es un requisito indispensable para la generación de un desarrollo tecnológico empresarial de vanguardia, y para afrontar cooperaciones más ambiciosas a escala europea con el fin de mantener y potenciar la competitividad de la economía navarra en el contexto internacional.
Con este antecedente nos enfrentamos ahora a la tarea de plantear un nuevo Plan Tecnológico que no sea una mera continuación del anterior, sino que suponga una progresión cualitativa, real y palpable con respecto a él.
Las premisas que se han tenido en cuenta para la definición de este nuevo Plan Tecnológico han sido las siguientes:
Enfocado a la sociedad. Acorde con la política tecnológica de la Comisión Europea. Progresivo con respecto al anterior.
La sociedad del siglo XXI es cada vez más activa, más exigente con la utilización de los recursos que aporta a sus administradores. Está evolucionando aceleradamente hacia una Sociedad de la Información y del Conocimiento y es cada vez más sensible a los retos a los que se enfrenta en los ámbitos del Desarrollo Sostenible, la Calidad de Vida y la Innovación Empresarial. Es necesario, por tanto, potenciar de forma especial aquella actividad innovadora que tenga una incidencia directa en los anteriores aspectos. Por otra parte, el sexto Programa Marco de I+D comunitario ha nacido con la voluntad inequívoca de consolidar una política común en materia de I+D, y aglutinar todos los esfuerzos que se realicen en este campo a nivel comunitario, nacional y regional. Es necesario no quedarse fuera de esta corriente imparable, y armonizar nuestras políticas regionales al objeto de tener una presencia creciente en los programas nacionales y comunitarios.
Como ya se ha indicado, el 2º Plan Tecnológico de Navarra debe poner el énfasis en la consolidación de la actividad de I+D+I dentro de las empresas. Durante el desarrollo de este Plan se debe conseguir que las empresas no se limiten a unas actuaciones esporádicas en este campo cuando la necesidad se convierte en perentoria, sino que definan políticas coherentes con la estrategia general de su negocio, que incluyan la planificación de actuaciones, su financiación y evaluación de resultados.
También debe fomentar la realización de proyectos en cooperación con otros agentes empresariales y tecnológicos, como cauce imprescindible para la transmisión del conocimiento y la vertebración del sistema regional Ciencia- Tecnología-Empresa, lo que facilitará la posterior participación en proyectos más ambiciosos de ámbito europeo.