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| BARRICAS DE ROBLE PERSONALIZADAS |
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La empresa Industrial Tonelera Navarra, S.L. (Intona), creada el año 2000 en Monteagudo, trabaja, en colaboración con el Plan Tecnológico de Navarra y el Centro de Investigación Forestal del INIA, en un proyecto de I+D+I para desarrollar una metodología de curado y tostado de la madera de roble que se utiliza en la fabricación de barricas de crianza de vino.
El proyecto, que se prolongará hasta finales de 2005, contempla ayudas del CDTI y del Ministerio de Ciencia y Tecnología, contando además con el apoyo del Gobierno de Navarra. La inversión estimada es de 350.000 euros. La empresa, que se dedicada a la fabricación de barricas de roble americano y francés para la crianza de vino, analizó la posible mejora tecnológica de sus procesos productivos, después de mantener conversaciones con consultores del Plan Tecnológico de Navarra y la posterior realización de un Análisis Individualizado.
Intona, con una plantilla de 13 empleados y como empresa de nueva creación, sigue una estrategia de compañía moderna de tonelería que fabrica y comercializa productos de unas características definidas y en la que se complementan los métodos tradicionales de fabricación con los conocimientos científicos.
Como respuesta a sus necesidades tecnológicas y proyectos innovadores, esta empresa ha concretado como objetivo estratégico el sistematizar el proceso de curado de la madera de roble para la fabricación de barricas de crianza de vino, según parámetros medibles e identificables.
Fuentes de la empresa mantienen que, en un sector tradicional como el de tonelería, la definición de una metodología de trabajo para el tratamiento de la madera de roble en función de su origen, características físicas y químicas, tiempo y parámetros de curado y tostado y vino al que va a ir destinada, supone una novedad y factor de diferenciación.
Según las previsiones y estudios realizados, este proyecto de I+D+I posibilitará que Intona logre distintas mejoras, entre las que destacan:
• Incremento global de la calidad de sus barricas.
• Establecimiento de criterios claros de selección, curado y tostado de madera atendiendo a parámetros empíricos cuantificables.
• Disminución de la incertidumbre para las bodegas debido al establecimiento de unas prácticas estandarizadas de tonelería.
• Personalización en la elaboración de barricas de acuerdo con las características del vino elaborado por la bodega cliente.
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